Anaconda (2025) con Jack Black apuesta por el humor y deja atrás el suspenso
La nueva entrega de Anaconda apuesta por la autoparodia y el humor de estrellas para revisitar la franquicia, con estreno comercial

La Anaconda (2025) se estrenó en salas esta semana y propone una relectura en clave de comedia de la franquicia noventera, con un enfoque de cine dentro del cine. El lanzamiento se produce a finales de diciembre y busca captar a públicos que recuerdan el título original y a nuevas audiencias.
La película presenta a un grupo de amigos que decide rodar una “secuela espiritual” del clásico de 1997, sin anticipar que el proyecto los llevará a enfrentar a una anaconda real. El planteamiento privilegia el humor y la nostalgia, alejándose del terror directo.
Una comedia declarada
Desde su material promocional, Anaconda (2025) se posiciona como comedia, apoyada en el contraste de estilos de Jack Black y Paul Rudd. El guion utiliza la autoparodia para sostener la trama y justificar el tono ligero.
La historia avanza con referencias al film original y situaciones que priorizan la risa sobre la tensión. Para el público general, la consecuencia directa es una experiencia pensada para el entretenimiento más que para el suspenso.
Producción y decisiones técnicas
La dirección corre a cargo de Tom Gormican, quien apuesta por efectos digitales para la criatura, a diferencia del uso combinado de animatronics del filme de 1997. Parte del rodaje se realizó fuera de la Amazonía, una decisión que incide en el apartado visual.
El elenco se completa con Thandiwe Newton y Steve Zahn, entre otros. El resultado técnico acompaña el tono cómico, aunque limita el impacto visual asociado a la selva.
Recepción e implicaciones
Las primeras reacciones destacan momentos efectivos de humor y señalan una pérdida de fuerza conforme avanza la acción. La discusión se centra en si la franquicia gana vigencia al asumirse como comedia o si queda a medio camino entre la sátira y la aventura.
En términos de industria, la apuesta confirma la tendencia a revisar propiedades conocidas con lecturas autorreferenciales. Para el espectador, implica expectativas moderadas y una experiencia diseñada para pasar el rato.
Qué esperar tras el estreno
Lo que se sabe es que Anaconda (2025) prioriza la autoparodia y el carisma de su elenco; lo que falta por confirmar es su desempeño sostenido en taquilla en las próximas semanas. La recomendación práctica es acudir con la expectativa de una comedia consciente de su legado, no de un thriller de terror. Con ese marco, Anaconda (2025) cierra el año como una propuesta ligera dentro de la cartelera.
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