Así logró Jennifer Aniston un cambio físico impactante a los 56 años
Jennifer Aniston explica cómo una rutina de bajo impacto transformó su cuerpo y redefinió su forma de entrenar,

Jennifer Aniston volvió a poner el foco en el bienestar físico al revelar la rutina de ejercicios que mantiene a sus 56 años, basada en constancia y bajo impacto. La actriz presentó recientemente una nueva campaña de Pvolve, método del que es embajadora desde hace tres años. La iniciativa coincide con un renovado interés por entrenamientos sostenibles y menos agresivos.
La actriz, conocida por su disciplina física, explicó que este enfoque marcó un punto de inflexión tras años de rutinas intensas. Aniston adoptó el método mientras se recuperaba de una lesión de espalda, lo que la llevó a replantear su relación con el ejercicio. Desde entonces, prioriza entrenar mejor, no más duro.
Un cambio de enfoque físico
Lo que se sabe es que Aniston comenzó a practicar este sistema durante el primer año de la pandemia, siguiendo clases por streaming. En 2023 formalizó su vínculo con la marca al comprobar mejoras visibles en fuerza, postura y definición muscular. El método se basa en sesiones cortas de 20 a 30 minutos.
Estas rutinas combinan ejercicios funcionales, pesas libres y cardio de baja intensidad. Para el público general, el impacto directo es claro: entrenamientos breves y adaptables reducen el riesgo de lesiones y facilitan la adherencia a largo plazo. La actriz afirma que esta fórmula se ajusta a distintos niveles de energía.
Resultados y beneficios físicos
Aniston destacó que el sistema activa músculos profundos que suelen quedar fuera de otras rutinas. Según explicó, el trabajo sobre micro músculos aporta una sensación de fuerza integral y mayor estabilidad corporal. Hasta el cierre de esta edición, no existen estudios públicos que midan de forma independiente estos resultados en su caso.
Su entrenadora personal, Dani Coleman, indicó que el programa se estructura en tres pilares: fuerza, cardio y estabilidad. Coleman entrena con Aniston entre tres y cuatro veces por semana y sostiene que el progreso se logra mediante exigencia gradual. El uso de mancuernas y bandas de resistencia permite adaptar el entrenamiento incluso durante viajes.
Entrenar con inteligencia
El componente cardiovascular se trabaja en intervalos cortos, ajustados para proteger rodillas y espalda. En lugar de saltos de alto impacto, se priorizan movimientos controlados que elevan la frecuencia cardíaca sin sobrecargar las articulaciones. Este enfoque busca equilibrio entre rendimiento y prevención de lesiones.
Aniston también resalta el fortalecimiento del core como eje central de su entrenamiento. La estabilidad, más allá de lo estético, es clave para la movilidad y la salud a largo plazo. Coleman afirma que esta base explica la resistencia física que la actriz mantiene con el paso del tiempo.
Qué sigue en su rutina
Jennifer Aniston sostiene que la clave está en la regularidad y la adaptación a cada jornada. Recomienda entrenar incluso cuando el tiempo o la energía son limitados, priorizando movimientos conscientes. Su experiencia refuerza una tendencia creciente: el ejercicio eficaz no necesita ser extremo para generar cambios duraderos.
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