Aumenta la presencia de mujeres en bandas criminales en Ecuador
La Policía desarticuló en Guayaquil una banda femenina que extorsionaba con explosivos, un caso que refleja el crecimiento de mujeres en roles de mando dentro del crimen organizado.

La presencia de mujeres en bandas criminales en Ecuador registra un aumento sostenido y un cambio de roles. El 10 de enero de 2026, la Policía Nacional desarticuló en Guayaquil una organización integrada exclusivamente por mujeres que extorsionaba a comerciantes mediante amenazas con explosivos, según informó la institución.
El operativo expuso una tendencia que ya no se limita a tareas logísticas. Las investigaciones señalan que mujeres están asumiendo funciones de liderazgo y ejecución en estructuras delictivas, en un contexto marcado por la expansión de grupos armados y el aumento de la violencia en el país.
Cifras y alcance del fenómeno
En 2024, alrededor de 450 mujeres fueron detenidas por vínculos con actividades delictivas. Expertos en seguridad estiman que la cifra se duplicó en 2025 y que al menos la mitad de las detenidas tendría nexos con Los Lobos, seguidas por Los Choneros y Tiguerones.
Estas organizaciones han intensificado el reclutamiento femenino, especialmente en provincias como Guayas, Manabí y Pichincha. Para la ciudadanía, el impacto se traduce en nuevas modalidades de extorsión y una mayor complejidad para la acción policial.
El caso desarticulado en Guayaquil
Durante los allanamientos, los agentes hallaron detonantes explosivos ocultos debajo de las camas de las sospechosas. Dos de las cuatro detenidas se identificaron como integrantes de Los Lobos, y la banda exigía pagos de hasta USD 5.000 a comerciantes para no atentar contra sus locales.
Una de las víctimas denunció que recibió amenazas reiteradas, videos de su negocio y varios intentos de colocar explosivos, hechos que quedaron registrados en cámaras de seguridad. El rastreo de un depósito bancario permitió a la Unidad Antisecuestros y Extorsión ubicar a las responsables.
Factores detrás del reclutamiento
Especialistas en temas de género y seguridad explican que el ingreso de mujeres a estas estructuras responde a factores económicos, presión familiar y dinámicas sociales. Estas condiciones han facilitado el paso de roles secundarios a posiciones de mando dentro de las organizaciones.
Desde el análisis social, se advierte que la precariedad económica y la normalización de la violencia influyen en esta tendencia. Las autoridades reconocen que el fenómeno exige estrategias diferenciadas de prevención y control.
Respuesta institucional y debate
La Policía sostiene que el combate al crimen organizado debe adaptarse a estos cambios. Las investigaciones continuarán para identificar redes de apoyo, financiamiento y posibles vínculos con otras estructuras delictivas.
Hasta el cierre de esta edición, lo que se sabe es que la participación femenina en el sistema criminal crece y se diversifica. Lo que falta por confirmar es el alcance real de su liderazgo dentro de las bandas y cómo evolucionará la respuesta estatal.
Qué sigue y recomendaciones
Las autoridades prevén reforzar la inteligencia financiera y los operativos focalizados. Para los ciudadanos, la recomendación es denunciar extorsiones a través de los canales oficiales y evitar negociaciones directas con los delincuentes.
El cierre de esta edición confirma que la presencia de mujeres en bandas criminales en Ecuador ya no es marginal y plantea nuevos desafíos para la seguridad y la política pública.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias









