Pompeya identifica a un médico entre víctimas del Jardín de los Fugitivos
En Pompeya, un estudio de un molde hallado en 1961 permitió identificar a una víctima como probablemente médico, por su botiquín y herramientas.

Más de sesenta años después de las excavaciones en el llamado Jardín de los Fugitivos en Pompeya, ciudad arrasada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C, se identificó la profesión de una de las víctimas. El análisis indicó que probablemente era un médico que murió mientras intentaba escapar con herramientas de su oficio.
El hallazgo se basó en el estudio de una pequeña cajita oculta dentro del yeso de un molde humano, descubierto durante las investigaciones dirigidas por Amedeo Maiuri en 1961. La zona, que luego se llamó Jardín de los Fugitivos y antes ocupaba un viñedo, albergaba moldes de catorce personas atrapadas en la nube piroclástica.
La cajita hallada en el molde
Lo que se sabe hasta ahora es que la identificación se logró tras revisar una caja que hasta entonces no había sido analizada. Estaba hecha de material orgánico con elementos metálicos y se encontró asociada a una bolsa de tela con monedas de bronce y plata, además de un conjunto de instrumentos compatibles con un botiquín médico.
Las pruebas diagnósticas, realizadas con radiografías y tomografías computarizadas, mostraron una losa de pizarra dentro del estuche, usada para preparar sustancias médicas o cosméticas. También se observaron pequeños instrumentos metálicos interpretados como instrumental quirúrgico, lo que respalda la hipótesis sobre la profesión.
Diagnóstico con IA y reconstrucciones
Para el estudio se utilizaron tecnologías de diagnóstico avanzadas, incluidas tomografías computarizadas asistidas por IA y reconstrucciones 3D. El objetivo fue analizar el contenido del molde sin comprometer su integridad, según el comunicado del Área arqueológica de Pompeya.
El análisis también permitió describir detalles mecánicos de la caja, como un sistema de cierre con una rueda dentada. En términos directos para la gente, este tipo de hallazgos ayuda a entender cómo se vivía y se intentaba sobrevivir durante la tragedia, al conectar objetos cotidianos con ocupaciones específicas.
Qué sigue tras el estudio
Lo que falta por confirmar es si la víctima era efectivamente médico y no otra ocupación relacionada con el manejo de sustancias y herramientas. El director del parque arqueológico, Gabriel Zuchtriegel, indicó que el enfoque abre nuevas perspectivas para estudiar los moldes de Pompeya y dedicar el hallazgo a quienes hoy ejercen esa profesión. Con estos resultados, el siguiente paso es continuar los análisis de otros elementos no examinados para ampliar el perfil de las víctimas del Jardín de los Fugitivos.
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