Presidente colombiano Petro ordena radar en Ipiales y dice que cocaína es “más ecuatoriana”
El presidente colombiano instala vigilancia aérea en la frontera y vincula el narcotráfico con Ecuador en medio de la crisis comercial y los aranceles bilaterales.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el 3 de marzo de 2026 la instalación de un radar en Ipiales, ciudad fronteriza con Ecuador, para detectar aeronaves vinculadas al narcotráfico. La decisión se produce en medio de la tensión diplomática y comercial entre ambos países y llega acompañada de una declaración polémica: Petro afirmó que la exportación de cocaína “es cada vez más ecuatoriana”.
El mandatario explicó que el radar permitirá rastrear vuelos ilegales que cruzan la frontera y reforzar el control sobre rutas utilizadas por organizaciones criminales. La medida coincide con una escalada de aranceles entre Quito y Bogotá, que ha tensado la relación bilateral y generado preocupación en sectores económicos de ambos lados de la frontera.
Radar y vigilancia aérea
Petro indicó que el nuevo radar moderno será instalado en el municipio colombiano de Ipiales para monitorear aeronaves sospechosas que operan en la zona limítrofe. Según explicó, el objetivo es detectar vuelos ilegales utilizados para transportar droga hacia rutas internacionales.
El presidente colombiano añadió que el control aéreo es solo una parte del problema. Señaló que las redes del narcotráfico también utilizan corredores selváticos y fluviales para movilizar cargamentos hacia el océano Pacífico, lo que complica las labores de vigilancia en la frontera.
Declaración que aumenta la tensión
Durante su mensaje, Petro sostuvo que la exportación de cocaína que llega a los mercados internacionales “es cada vez más ecuatoriana”. Bajo ese argumento, pidió al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, reforzar la seguridad en puertos y aeropuertos para evitar que la droga salga hacia el exterior.
La afirmación agrega un componente diplomático al conflicto bilateral. Petro incluso planteó que Colombia podría colaborar con Ecuador en el fortalecimiento de controles logísticos y portuarios, en medio de los reclamos mutuos sobre seguridad.
Choque comercial y lo que viene
La decisión ocurre mientras Ecuador mantiene aranceles de hasta 50 % a productos colombianos, una medida que el gobierno ecuatoriano justificó como presión para que Bogotá intensifique la lucha contra el crimen en la frontera. Colombia respondió con gravámenes similares a bienes agrícolas e industriales.
Lo que se sabe es que ambos países han iniciado medidas económicas y de seguridad que elevan la tensión bilateral. Lo que falta por confirmar es si los gobiernos de Petro y Noboa abrirán un nuevo canal de diálogo para reducir la crisis. Mientras tanto, el radar en Ipiales se convierte en un símbolo de la disputa que mezcla narcotráfico, seguridad y comercio entre Ecuador y Colombia.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias










