Día Mundial de la Salud Digestiva: microbiota y bienestar integral
El 29 de mayo, la gastroenteróloga Karen Alarcón explicó el papel de la microbiota y el eje intestino-cerebro, y recomendó hábitos y Enterogermina.

La microbiota, antes conocida como flora intestinal, fue colocada en el centro de la conversación durante el Día Mundial de la Salud Digestiva, que se conmemora cada 29 de mayo. La gastroenteróloga Karen Alarcón sostuvo que su función no se limita a la digestión, sino que también impacta la salud mental y el sistema inmunológico.
Alarcón explicó que existe una relación entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro. Indicó que el estrés o el nerviosismo pueden traducirse en malestar estomacal, hinchazón o inflamación, por lo que, según dijo, cuidar la salud mental también implica cuidar el intestino.
Microbiota y riesgos de desequilibrio
La especialista advirtió que un desequilibrio en la microbiota intestinal puede asociarse con enfermedades y afecciones como diabetes, obesidad, hipertensión y disbiosis intestinal. En este último caso, explicó que ocurre cuando predominan bacterias perjudiciales sobre las beneficiosas, alterando el equilibrio del organismo.
Alarcón señaló que el desbalance bacteriano provoca alteraciones en las defensas y puede mantener a las personas inflamadas de manera constante. En la práctica, dijo que esto puede reflejarse en síntomas como hinchazón abdominal, diarrea y exceso de gases, señales frecuentes de consulta en gastroenterología.
Hábitos y probióticos como apoyo
Para mantener una salud digestiva equilibrada, Alarcón recomendó actividad física regular, una adecuada hidratación y una alimentación con fibra. En particular, mencionó vegetales, legumbres, semillas y frutas, al considerarlos favorecedores del crecimiento de bacterias beneficiosas.
La gastroenteróloga también se refirió a probióticos como Enterogermina de Opella, cuyo componente es Bacillus clausii, con cuatro cepas específicas. Indicó que se trata de un probiótico que, según su formulación, llega 100 % vivo al intestino y que puede resistir al calor, al ácido gástrico e incluso a los antibióticos, con el objetivo de ayudar a restaurar el equilibrio de la flora intestinal.
Qué falta por confirmar
Lo que se sabe, hasta el cierre de esta edición, es que Alarcón vinculó el cuidado del intestino con el bienestar integral y señaló que cerca del 70 % de las defensas del organismo se concentran en este órgano. Lo que falta por confirmar en términos individuales es cómo responde cada persona a cambios de hábitos y a probióticos, por lo que conviene consultar ante síntomas persistentes como diarrea, gases o hinchazón. Para el lector, la guía práctica es mantener una rutina de alimentación con fibra, hidratación y actividad física, y considerar probióticos con evidencia científica como apoyo cuando corresponda, especialmente si los síntomas se repiten.










