Fátima: miles rezan por la paz y recuerdan a Juan Pablo II
Miles de peregrinos en Fátima, Portugal, rezaron por la paz y conmemoraron el 45 aniversario del atentado a Juan Pablo II en Roma.

Miles de fieles católicos participaron este miércoles en la tradicional peregrinación al santuario de Fátima, en Portugal, en una jornada dedicada a rezar por la paz en el mundo y a recordar el 45 aniversario del ataque al papa Juan Pablo II en Roma. El templo está a unos 130 kilómetros al norte de Lisboa. Cerca de 180.000 peregrinos de 30 países y 5 continentes confirmaron su presencia para esta jornada.
De acuerdo con los datos oficiales, entre los grupos con mayor asistencia se contaron polacos, italianos, franceses, brasileños y mexicanos. El llamado a la paz se repitió en las peticiones, con especial énfasis en la misa central. Allí, el patriarca de Lisboa, Rui Valério, sostuvo que “la humanidad solamente encontrará paz cuando descubra de nuevo que es familia”.
Ruegos por la paz en misa
En la homilía, Valério añadió: “Aquí nadie es extranjero, aquí nadie está solo, aquí todos somos hijos acogidos por la misma Madre”. El obispo de Leiria-Fátima y expresidente de la Confederación Episcopal Portuguesa (CEP), José Ornelas, pidió una “paz desarmada y desarmante” y llamó a luchar “con el valor del amor que no distingue razas ni nacionalidades” por la justicia y la paz. La ceremonia incluyó un llamamiento en varios idiomas, incluido el español.
Entre los peregrinos, Manuel Ferreira dijo que se desplazó desde el norte del país para mantener la tradición familiar de visitar a la Virgen y expresar su devoción. Señaló que en sus oraciones pidió “por la familia y por la paz en el mundo”, y afirmó que percibe un panorama global “un poco difícil”. Para quienes asisten, el mensaje tuvo una consecuencia directa: reforzar la convivencia y rechazar la idea de “ser dueño” del mundo.
Conmemoración del atentado de 1981
La peregrinación también sirvió para conmemorar el 45 aniversario del atentado en Roma contra el papa Juan Pablo II. En la ceremonia se utilizó el cáliz que el pontífice regaló al santuario en 1991. El texto señala que Juan Pablo II mantuvo una conexión estrecha con este templo portugués y que entregó, entre otras cosas, la bala con la que fue herido en Italia, incrustada en la corona que porta la imagen de la Virgen de Fátima.
Lo que se sabe hasta ahora es que el programa religioso rememora, además, el jubileo por el centenario de las apariciones de la Virgen en Pontevedra y Tui, en la región española de Galicia. Entre los asistentes también hubo españoles, como Lidia Navas y su tía Salomé Teller, ambas de Castejón, que llegaron el martes para expresar su apoyo a la Virgen. Navas dijo que comenzó su devoción por Fátima hace 3 ó 4 años y que prometió venir todos los años, mientras que Teller aseguró que acudió para “reencontrarse” con su fe y no descartó convertir el viaje en tradición familiar.
Origen del culto y próximos pasos
El culto a Fátima se sitúa entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, cuando tres niños portugueses, Lucía, Jacinta y Francisco, aseguraron haber sido testigos de apariciones de la Virgen. Según el relato difundido por la tradición, esas revelaciones conforman la denominada profecía de Fátima. Lo que falta por confirmar, según el artículo, es cualquier detalle adicional sobre el impacto personal de la jornada más allá de los testimonios recogidos. Para los asistentes, la guía práctica es simple: mantener la intención de oración por la paz y, si es parte de su tradición, conservar el calendario de visitas al santuario.
Editor de Noticias










