La testosterona mejora la vida sexual en las mujeres posmenopáusicas
Una revisión científica analiza cómo la terapia con testosterona puede mejorar el deseo sexual en mujeres posmenopáusicas, con beneficios clínicos y riesgos que requieren control médico.

La terapia con testosterona puede mejorar la función sexual en mujeres posmenopáusicas, según una revisión sistemática publicada recientemente por investigadores ecuatorianos, que analizó estudios clínicos internacionales sobre el tema. El trabajo evalúa el impacto de esta hormona en el deseo, la excitación y la satisfacción sexual tras la menopausia.
La menopausia implica una reducción sostenida de hormonas sexuales, incluida la testosterona, que también cumple un rol relevante en la fisiología femenina. Su disminución se asocia a disfunción sexual, pérdida de deseo y menor bienestar, afectando la calidad de vida de muchas mujeres en esta etapa.
Evidencia clínica disponible
La revisión incluyó estudios publicados en bases como PubMed, Scopus y Web of Science, con foco en mujeres posmenopáusicas tratadas con testosterona. Los resultados muestran mejoras consistentes en deseo sexual, excitación y frecuencia de la actividad sexual, especialmente en pacientes con trastorno del deseo sexual hipoactivo.
Las formulaciones más utilizadas fueron parches, geles y cremas transdérmicas, con dosis ajustadas para mantener niveles hormonales fisiológicos. En la mayoría de los casos, los beneficios se observaron en tratamientos de corto y mediano plazo.
Riesgos y control médico
Algunos estudios reportaron efectos secundarios leves, como acné, aumento del vello facial y cambios en el perfil lipídico. No se identificaron eventos adversos graves cuando la terapia fue indicada y monitoreada por profesionales de la salud.
Los autores advierten que el uso de testosterona debe individualizarse y evaluarse cuidadosamente, ya que no existen aún formulaciones aprobadas de forma universal para mujeres ni consensos definitivos sobre dosis y duración.
Qué se sabe y qué sigue
Lo que se sabe es que la testosterona puede ser una opción eficaz para mejorar la función sexual en mujeres posmenopáusicas seleccionadas. Lo que falta por confirmar es su seguridad y eficacia a largo plazo, aspecto que requiere nuevos estudios clínicos.
Mientras tanto, los especialistas coinciden en que cualquier tratamiento hormonal debe realizarse bajo supervisión médica, con información clara para las pacientes y un balance responsable entre beneficios y riesgos.

Por Dr. Julio Rojas
Regenerative Medicine Specialist
Dr. Julio Rojas
Renegerative Medicine Specialist









