Marcela Aguiñaga niega “chantajes” y dice que no hubo presión del Gobierno
Marcela Aguiñaga negó presiones del Gobierno y sostuvo que su renuncia a la Prefectura de Guayas responde a una decisión familiar, tras señalamientos del correísmo.

La prefecta de Guayas, Marcela Aguiñaga, negó el 24 de abril de 2026 haber recibido presiones del Gobierno y aseguró que su renuncia al cargo responde a una decisión personal y familiar. Sus declaraciones se dieron tras participar en un evento en el sur de Guayaquil.
Aguiñaga sostuvo que su determinación ya estaba tomada y que fue discutida al interior de su familia. También ratificó que su salida está prevista para el 14 de mayo y dijo que no obedece a factores políticos ni a presiones externas.
Niega presión y fija su decisión
La prefecta afirmó que “no ha existido ningún tipo de presión” y que, según su versión, se trata de decisiones particulares. Al ser consultada por versiones sobre una presunta intervención del Gobierno, evitó vincular su renuncia con ese escenario.
En su respuesta, Aguiñaga reiteró que trabajó por la provincia desde el inicio y mencionó que se realizaron obras para la población sin importar su bandera política. Dijo que su salida se enmarca en razones personales, en medio de un debate que involucra a su exorganización.
Correísmo acusa chantaje y tensión
Las declaraciones de Aguiñaga se producen después de que Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Revolución Ciudadana, afirmara el 22 de abril que la prefecta habría sido “chantajeada” para dejar el cargo. Rivadeneira señaló que, para que existiera un paso al costado, tendría que haber un nivel “muy alto” de chantaje y extorsión, y denunció presiones a autoridades locales del Guayas.
En paralelo, la situación se inserta en una crisis interna de la Revolución Ciudadana tras la elección de Carlos Encalada como nuevo viceprefecto del Guayas. Encalada asumirá la Prefectura cuando Aguiñaga salga del cargo, y Rafael Correa anunció que las autoridades del movimiento que votaron a favor de Encalada serán expulsadas de la organización.
Qué sigue para Guayas
Lo que se sabe hasta ahora es que la renuncia de Marcela Aguiñaga mantiene la fecha prevista para el 14 de mayo y que ella niega cualquier presión del Gobierno, mientras el correísmo sostiene que hubo chantaje. Lo que falta por confirmar es el alcance real de las presuntas presiones mencionadas por Rivadeneira, así como la respuesta de las partes involucradas en la disputa interna. Para los ciudadanos, el cambio en la Prefectura dependerá del traspaso que corresponda cuando Encalada asuma el cargo.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias








