Prince Rogers Nelson cumple 10 años desde su muerte: el legado que transformó el pop, el soul, el rock y el funk
A 10 años del fallecimiento de Prince Rogers Nelson, el artista estadounidense es recordado como un icono que redefinió el pop, el soul, el rock y el funk.

El 21 de abril de 2026 se cumplen 10 años de la muerte de Prince Rogers Nelson, el artista estadounidense que redefinió géneros como el pop, el soul, el rock y el funk.
Con temas como 'Purple Rain', 'Let’s Go Crazy' y 'Little Red Corvette', Prince acumuló siete premios Grammy, obtuvo un Oscar a Mejor Canción Original y superó los 100 millones de discos vendidos a lo largo de su carrera.
El fallecimiento en Minnesota
En 2016, Prince Rogers Nelson, artista que convirtió su nombre en una revolución, fue hallado sin vida en su estudio en Minnesota, tras una sobredosis accidental de fentanilo.
Su muerte, a los 57 años, impactó en la industria musical y entre varias generaciones de seguidores que crecieron con un creador inclasificable, capaz de moverse con naturalidad entre géneros y que llegó a cambiar su nombre por un símbolo impronunciable durante su pugna con Warner, la discográfica con la que debutó en 1981.
La causa de su fallecimiento también colocó su figura en el centro del debate sobre la crisis de opioides en Estados Unidos: sustancias que actúan sobre el sistema nervioso para reducir el dolor intenso, pero con un alto potencial de adicción.
Prince, que padecía dolores físicos crónicos, era dependiente de los opiáceos y, de acuerdo con las autoridades, tomó pastillas probablemente falsificadas que parecían medicamentos comunes pero que contenían fentanilo.
Talento y control creativo
Tras 10 años, la figura de Prince no solo mantiene vigencia, sino que ha ganado peso, y su influencia continúa generando debates en redes sociales, como los del productor Rick Beato, quien lo describió como un genio y “uno de los pocos artistas capaces de dominar todos los aspectos de la creación musical con un nivel excepcional de talento y control creativo”.
Autor de un lenguaje musical propio en el que los géneros se diluían y las etiquetas tenían poco sentido, Prince dejó un disco para la historia, 'Purple Rain' (1984), que lo impulsó al estrellato mundial y le permitió construir una carrera marcada por la experimentación y las reinvenciones constantes.
Entre 1993 y 2000, Prince defendió el control sobre su obra hasta el punto de sostener un conflicto largo y complejo con Warner, y recuperó su nombre artístico original una vez finalizó su contrato con la discográfica.
Su catálogo, con 39 álbumes de estudio, sigue siendo objeto de reediciones, recopilatorios y lanzamientos póstumos procedentes de su archivo personal. Este movimiento se da después de que la gestión de su legado se estabilizara tras años de pleitos entre hermanos, medios hermanos y administradores de su patrimonio.
El legado del mito
Una década después, la popularidad digital de Prince continúa intacta. Algunos de sus videos suman millones de reproducciones en YouTube, en particular su emblemático solo de guitarra al final de 'While My Guitar Gently Weeps', de George Harrison, durante la ceremonia del Rock & Roll Hall of Fame de 2004, una de sus actuaciones más celebradas y considerada una de las grandes joyas de la música en directo.
Más allá de la música, Prince se consolidó como un icono por su estética, marcada por el color púrpura y una imagen andrógina que rompió códigos en la industria musical de los ochenta, convirtiéndose en un referente de la cultura popular.
Su legado sigue muy presente en Mineápolis (Minnesota), donde nació y desarrolló gran parte de su carrera.
En esa ciudad, Paisley Park reúne en estos días visitas guiadas, proyecciones de conciertos y sesiones musicales con material de archivo del artista, mientras se suceden los tributos en emisoras y plataformas digitales a la espera de una gran celebración oficial prevista para junio.
Uno de los actos centrales será un 'sing-along', homenaje participativo inspirado en el que tuvo lugar en 2016 tras su muerte, cuando los fans de la ciudad salieron a las calles y entonaron de forma espontánea sus canciones.
Inspiración para nuevas generaciones
Prince también obtuvo reconocimiento de músicos de diferentes generaciones como The Weekend, St. Vincent y H.E.R. Hasta la cantante Beyoncé aseguró tras su muerte que “siempre inspiró a todos” y Bruno Mars lo definió como su “héroe” porque “abrió el camino para artistas que podían cantar, componer, producir y dominar el escenario al mismo tiempo”.
En varias retrospectivas, la revista Rolling Stone ha señalado que Prince fue “uno de los artistas más innovadores de la era moderna del pop”, mientras que Pitchfork lo describió como “una figura central en la reinvención del funk y el pop contemporáneo”.
La manera singular de entender la música, como un espacio sin fronteras de género ni de formato, sigue presente en artistas que lo ven como un referente de independencia creativa, como resumió Lenny Kravitz.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias










