Tormenta solar apunta a la Tierra y mantiene en alerta a científicos
Una eyección de masa coronal y una llamarada solar X1.9 avanzan hacia la Tierra, con riesgo de tormenta geomagnética G3–G4 y posibles efectos en satélites.

Una tormenta solar generada por una intensa actividad en el Sol avanza en dirección a la Tierra y mantiene en alerta a la comunidad científica. El fenómeno fue detectado el 19 de enero de 2026 por observatorios de clima espacial y podría impactar entre la noche de hoy y las primeras horas del 20 de enero.
El evento incluye una llamarada solar de alta intensidad y una eyección de masa coronal (CME) que viaja a gran velocidad por el espacio. De acuerdo con los primeros análisis, el impacto dependerá de cómo interactúe el campo magnético solar con la magnetosfera terrestre.
Actividad solar bajo vigilancia
Párrafo 3
La erupción fue clasificada como X1.9, una de las categorías más altas en la escala de llamaradas solares. Se originó en la región activa AR4341 y alcanzó su pico a las 13:09 (hora del este de Estados Unidos), según datos de la NOAA.
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Las proyecciones indican que, si la orientación magnética es favorable, la CME podría provocar una tormenta geomagnética de nivel G3 o G4. Esto podría generar interrupciones temporales en señales de radio, sistemas GPS y operaciones satelitales, además de expandir la visibilidad de auroras hacia latitudes poco habituales.
Posibles efectos en la Tierra
Uno de los factores clave es el componente magnético Bz de la eyección. Si se orienta hacia el sur, la interacción con el campo magnético terrestre será mayor; si apunta al norte, los efectos podrían ser limitados. Este detalle aún no ha sido confirmado.
Lo que se sabe hasta ahora es que la alerta por tormenta geomagnética severa se mantiene activa para el 19 y 20 de enero, con posibles efectos residuales hasta el día 21. Lo que falta por confirmar es la intensidad final del impacto y su duración exacta.
Qué esperar en las próximas horas
Los especialistas recomiendan seguir los reportes oficiales de agencias de clima espacial y evitar alarmas innecesarias. La tormenta solar, aunque intensa, es un fenómeno natural monitoreado en tiempo real y sus efectos se conocerán con mayor precisión en las próximas horas, cuando la CME alcance la órbita terrestre.
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