“No coloquen sus banderas o camisetas a Rocky”: Filadelfia advierte a las selecciones tras la derrota de Ecuador en el Mundial 2026
Miles de seguidores ecuatorianos engalanaron con fervor la estatua de Rocky Balboa en Filadelfia antes del debut mundialista, evocando una superstición local que vincula ese gesto con la derrota, y ahora autoridades advierten a otras selecciones que eviten arriesgarse al repetir esa costumbre cargada de simbolismo.

La derrota de Ecuador ante Costa de Marfil en su debut por el Mundial 2026 no solo dejó análisis futbolísticos. También reavivó una de las supersticiones deportivas más conocidas de Filadelfia: la llamada "maldición de Rocky".
A raíz de la caída de la Tri por 1-0, autoridades turísticas de Pensilvania lanzaron un curioso mensaje dirigido a las selecciones que aún deben disputar partidos en la ciudad estadounidense: evitar vestir con camisetas o banderas la emblemática estatua de Rocky Balboa.
¿Qué advirtió Filadelfia a las selecciones del Mundial?
A través de una publicación difundida por Visit Pennsylvania, se dirigieron a las delegaciones que jugarán próximamente en Filadelfia para recordarles una tradición que, para muchos aficionados locales, ya es una auténtica cábala.
"Como buenos anfitriones, queremos compartir información sobre un fenómeno bien documentado en Filadelfia: la maldición de la estatua de Rocky", señalaron en tono humorístico.
El mensaje estuvo dirigido a selecciones como Brasil, Francia, Haití, Irak, Curazao, Croacia y Ghana, cuyos aficionados podrían sentirse tentados a fotografiar o decorar el monumento con los colores de sus equipos.
Según la publicación, "innumerables equipos han vestido la estatua con sus colores y luego han terminado perdiendo".
Ecuador, la más reciente "víctima" de la maldición
Horas antes del debut mundialista frente a Costa de Marfil, miles de ecuatorianos participaron en un multitudinario banderazo en las escaleras del Philadelphia Museum of Art.
En medio de la celebración, varios aficionados colocaron una camiseta amarilla de la Tri sobre la famosa estatua inspirada en el personaje interpretado por Sylvester Stallone. Las imágenes se viralizaron rápidamente y fueron tomadas como una muestra del entusiasmo ecuatoriano.
Sin embargo, tras el agónico gol de Amad Diallo que decretó la derrota ecuatoriana, las redes sociales rescataron nuevamente la teoría de la "maldición de Rocky".
¿En qué consiste la "maldición de Rocky"?
La superstición sostiene que cada vez que aficionados de un equipo rival colocan camisetas, bufandas o banderas sobre la estatua de Rocky Balboa, ese equipo termina perdiendo.
La leyenda comenzó a ganar fuerza en 2002, cuando seguidores de los Green Bay Packers vistieron la estatua antes de un partido de playoffs contra los Philadelphia Eagles. El conjunto visitante terminó eliminado.
Desde entonces, otros casos alimentaron el mito. Fanáticos de los Minnesota Vikings, New England Patriots, New York Giants, San Francisco 49ers y Washington Commanders realizaron acciones similares antes de encuentros importantes y posteriormente sufrieron derrotas.
Aunque no existe ninguna evidencia real que respalde la supuesta maldición, la historia se ha convertido en parte de la cultura deportiva de Filadelfia.
Un símbolo que Filadelfia prefiere dejar intacto
La estatua de Rocky Balboa, ubicada junto a las icónicas escalinatas del Museo de Arte de Filadelfia, es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
Creada originalmente para la película "Rocky III" (1982), fue donada posteriormente por Sylvester Stallone y terminó convirtiéndose en un símbolo local.
Por ello, el mensaje de los anfitriones para los aficionados del Mundial es claro: disfruten del monumento, tómense fotografías y recorran las famosas escaleras, pero eviten vestir a Rocky con los colores de sus selecciones.
Después de lo ocurrido con Ecuador, en Filadelfia prefieren no tentar a la suerte.
Formación en Comunicación con mención en Periodismo por la UCSG. Cuento con experiencia en redacción periodística, producción audiovisual y gestión de redes sociales. He trabajado en Diario Extra como redactora y en UCSG Radio como presentadora y comentarista. En Poder en los Medios aporto la cobertura noticiosa con rigor y una mirada digital.










