¿Es más seguro vapear tras dejar el tabaco? Un estudio lanza una advertencia
Mucho más allá de una opción aparentemente menos nociva, el uso del vape tras abandonar el tabaco podría mantener o incluso elevar el riesgo pulmonar. Expertos y estudios recientes alertan que el vapeo expone a sustancias tóxicas que siguen afectando a las vías respiratorias frágiles de quienes dejaron de fumar.

El uso de cigarrillos electrónicos después de abandonar el tabaco podría mantener elevado el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, según un estudio reciente realizado en Corea del Sur. La investigación, difundida este 13 de junio, analizó datos de más de 4 millones de adultos y encontró un incremento del 23% en la probabilidad de padecer esta enfermedad entre quienes dejaron de fumar y comenzaron a vapear. La actualización más reciente del análisis refuerza la preocupación de especialistas sobre los efectos a largo plazo del vapeo.
El hallazgo se suma a una creciente evidencia científica sobre los posibles riesgos asociados a los cigarrillos electrónicos. Aunque estos dispositivos suelen presentarse como una alternativa al tabaco tradicional, persisten dudas sobre su impacto en la salud respiratoria y su papel en las estrategias para dejar la nicotina por completo.
Lo que reveló el estudio
Los investigadores observaron que los exfumadores que recurrieron al vapeo presentaban un mayor riesgo de cáncer de pulmón en comparación con quienes abandonaron tanto el cigarrillo convencional como los dispositivos electrónicos. El efecto fue especialmente notorio entre personas de mayor edad y con antecedentes prolongados de tabaquismo.
Lo que se sabe es que los cigarrillos electrónicos exponen al organismo a sustancias potencialmente dañinas, como metales pesados y compuestos capaces de generar inflamación celular. La consecuencia directa para la población es que cambiar el cigarrillo por el vapeador no necesariamente elimina todos los riesgos asociados al consumo de nicotina.
Debate sobre los riesgos
El estudio reavivó el debate sobre el papel del vapeo en la salud pública. Algunos especialistas sostienen que estos dispositivos pueden representar una reducción del daño frente al tabaquismo tradicional, mientras que otros advierten que la evidencia emergente obliga a actuar con cautela, especialmente entre jóvenes y exfumadores.
Lo que falta por confirmar es el impacto del vapeo a largo plazo en personas que nunca han fumado cigarrillos convencionales. Los investigadores consideran que todavía se necesitan seguimientos más extensos para establecer con precisión el alcance de estos riesgos y determinar si existe una relación causal definitiva.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
En los próximos años, nuevos estudios podrían aportar respuestas más concluyentes sobre la relación entre vapeo y cáncer de pulmón. Mientras tanto, los expertos recomiendan buscar apoyo médico para dejar la nicotina por completo y evitar asumir que los cigarrillos electrónicos son inocuos. Para quienes buscan abandonar el tabaco, la principal recomendación es informarse sobre las alternativas disponibles y tomar decisiones basadas en evidencia científica actualizada.
Formación en Comunicación con mención en Periodismo por la UCSG. Cuento con experiencia en redacción periodística, producción audiovisual y gestión de redes sociales. He trabajado en Diario Extra como redactora y en UCSG Radio como presentadora y comentarista. En Poder en los Medios aporto la cobertura noticiosa con rigor y una mirada digital.










