Hubble detecta frenazo en la formación de estrellas en Andrómeda
Un estudio con datos del telescopio Hubble de la NASA concluyó que la galaxia de Andrómeda redujo con fuerza la creación de estrellas en los últimos 40 millones de años. M32 aparece como posible causa.

La galaxia de Andrómeda, vecina más parecida a la Vía Láctea, redujo de forma marcada la formación de estrellas en los últimos 40 millones de años, según un estudio con datos del telescopio Hubble de la NASA divulgado este lunes. El trabajo atribuyó la caída a la menor cantidad de gas que Andrómeda convierte cada año en estrellas.
De acuerdo con los cálculos del equipo, hace 500 millones de años Andrómeda transformaba en estrellas una masa equivalente a la del Sol por año. En la actualidad, esa tasa apenas alcanza una quinta parte, una reducción de cerca del 80%, lo que sugiere una desaceleración sostenida en el ritmo de producción estelar.
Hubble midió la caída en estrellas
Los autores publicaron el resultado en la revista especializada The Astrophysical Journal. Para llegar a la estimación, combinaron dos rastreos del Hubble que cartografiaron dos tercios de Andrómeda y midieron unos 200 millones de estrellas, una por una.
El equipo sostuvo que Andrómeda no necesariamente se está quedando sin material, sino que atraviesa una desaceleración natural tras una fase mucho más activa. En concreto, la actividad habría sido mayor hace unos 2.000 millones de años, y el cambio observado reflejaría una etapa posterior en su evolución.
M32 sería la causa del bajón
Además, los investigadores señalaron a la pequeña galaxia satélite M32 como principal sospechosa del descenso en la actividad. La caída habría sido más acusada en la zona de Andrómeda cercana a ese vecino, donde el patrón observado encaja con la hipótesis de una influencia gravitacional o de interacción.
Sin embargo, el propio estudio reconoció una limitación: no pueden confirmarlo con certeza. Lo que se sabe hasta ahora es la relación espacial entre el área con mayor disminución y la cercanía a M32; lo que falta por confirmar es el mecanismo exacto que habría provocado el frenazo.
Qué implica para el futuro
Andrómeda está situada a unos 2,5 millones de años luz de la Tierra y es visible a simple vista desde cielos oscuros. El resultado ayuda a entender el pasado y el futuro de nuestra propia galaxia, porque ofrece un ejemplo cercano de cómo puede cambiar el ritmo de formación estelar con el tiempo. Para el lector, la recomendación práctica es seguir el estudio y sus datos del Hubble para evaluar cómo se construyó la medición y qué pruebas adicionales se necesitan para atribuir la causa a M32, en particular en la zona afectada.
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