Coca Codo al 40% y Mazar en descenso agravan cortes de luz en Ecuador
La baja generación en Coca Codo y la caída del embalse Mazar presionan el sistema eléctrico, mientras crecen los cortes de luz en Quito y otras ciudades.

La central Coca Codo Sinclair opera al 40% de su capacidad en abril de 2026, en medio de cortes de luz repentinos que afectan a Quito y otras ciudades del país. La hidroeléctrica, la más grande de Ecuador, ha generado entre 400 y 600 megavatios por la caída de caudales desde marzo.
El problema no es aislado. La reducción en Coca Codo ocurre mientras el embalse Mazar, clave para el complejo Paute, pierde reservas aceleradamente. Ambos factores coinciden en un momento de alta demanda eléctrica y menor oferta energética.
Caída simultánea de generación
El 5 de abril, Coca Codo apenas generaba 426 MW al mediodía, el 28% de su capacidad. Lo que se sabe es que con caudales de 122 m³/s, la central no puede superar los 600 MW, muy lejos de los 1.000 MW necesarios para estabilizar el sistema.
En paralelo, Mazar ha perdido más de 14 metros de nivel en pocas semanas y ya está a 21 metros de su cota crítica. Esto significa menos respaldo para el sistema eléctrico, que depende en gran parte de estas hidroeléctricas.
Impacto directo en los apagones
La consecuencia ya se siente. En horas pico, especialmente en la noche, el sistema no logra cubrir la demanda y se producen cortes de luz inesperados en varias ciudades.
Además, la falta de importación de energía desde Colombia y la limitada generación térmica aumentan la presión. Aunque el Gobierno descarta una crisis, lo que falta por confirmar es si se aplicarán cortes programados para evitar un colapso mayor.
Riesgo de repetir escenario de 2024
Expertos advierten que, si no hay lluvias, Ecuador podría enfrentar un escenario similar al de 2024, cuando hubo apagones prolongados. La caída simultánea de Coca Codo y Mazar reduce el margen de maniobra del sistema.
El uso intensivo de Mazar para compensar la baja generación acelera su descenso, lo que agrava el problema en cadena. Cada día sin lluvias aumenta el riesgo.
Qué pueden esperar los ciudadanos
En el corto plazo, se prevé que continúen los cortes de luz repentinos, sobre todo en horarios de alta demanda. El Gobierno ha pedido a industrias reducir consumo, pero aún no hay un plan público de racionamientos.
Para los ciudadanos, la recomendación es prepararse para interrupciones, proteger equipos eléctricos y ajustar rutinas. La evolución de Coca Codo y Mazar marcará si el país entra o no en una nueva crisis energética.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias










