Senegal se corona campeón de África en una final tensa y polémica ante Marruecos
Tras un final tenso en Rabat, Senegal se proclamó campeón de la Copa África tras una final marcada por decisiones arbitrales polémicas, una protesta insólita.

Senegal venció 1-0 a Marruecos en un partido tenso, con protesta en el campo y un penal fallado, resultado clave en el torneo africano.
La victoria de Senegal sobre Marruecos por 1-0 se concretó este domingo en un encuentro cargado de polémica y decisiones arbitrales que influyeron en el desarrollo del juego. El partido se disputó en horario nocturno y tuvo como punto decisivo un penal atajado por el arquero senegalés Édouard Mendy.
El cruce enfrentó a dos selecciones protagonistas del fútbol africano y se desarrolló con alta intensidad desde el inicio. Senegal sostuvo su ventaja mínima en un contexto de presión constante por parte de Marruecos, que buscó el empate hasta el final.
Penal, protesta y detención
La controversia se produjo cuando el árbitro sancionó un penal a favor de Marruecos, decisión que generó la reacción inmediata de los jugadores de Senegal, quienes abandonaron momentáneamente el campo de juego. El encuentro se detuvo durante varios minutos antes de reanudarse.
Una vez reiniciado el partido, Brahim Díaz ejecutó el penal con un remate picado que fue atajado por Mendy. La acción mantuvo el marcador a favor de Senegal y marcó un punto de inflexión en el resultado.
Cierre con tensión
Tras el penal fallado, el partido continuó con un ritmo cortado y reiteradas discusiones entre los jugadores. La victoria de Senegal sobre Marruecos se sostuvo gracias al orden defensivo y a la actuación de su arquero.
Marruecos intensificó sus ataques en el tramo final, pero no logró convertir. El encuentro finalizó con reclamos en el campo y un clima de tensión, aunque el resultado quedó confirmado.
Impacto deportivo
El triunfo permite a Senegal sumar tres puntos determinantes en la competencia y refuerza su posición en el torneo. Marruecos, en cambio, dejó pasar una oportunidad clara de igualar el marcador desde el punto penal.
La victoria de Senegal sobre Marruecos queda registrada como uno de los partidos más controvertidos del certamen, definido por un penal atajado y una interrupción que condicionó el desarrollo del juego.


