Trump amenaza con “demolición completa” de Irán
La escalada entre EE. UU. e Irán se intensifica por el estrecho de Ormuz, con advertencias militares y daños a infraestructura clave en territorio iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una amenaza directa contra Irán este martes 7 de abril de 2026, advirtiendo que ejecutará una “demolición completa” de su infraestructura si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz. El anuncio se da en medio de una creciente escalada militar en la región y ataques ya reportados en territorio iraní.
Trump afirmó que la operación podría ejecutarse durante la noche del miércoles y publicó mensajes en los que incluso advirtió que “toda una civilización morirá esta noche”. Sus declaraciones elevan la tensión en un conflicto que involucra también a Israel y que afecta rutas clave del comercio energético mundial.
Escalada militar y daños reportados
Autoridades iraníes informaron que ataques aéreos recientes impactaron puentes, líneas ferroviarias y carreteras en varias ciudades, incluyendo Qom, Kashan y zonas cercanas a Teherán. Al menos dos personas murieron y tres resultaron heridas en uno de los ataques, aunque estas cifras no han sido verificadas de forma independiente.
También se reportaron interrupciones eléctricas en Karaj y Fardis tras daños en líneas de transmisión. El Ejército israelí confirmó una ofensiva contra “infraestructuras”, sin detallar objetivos específicos. Estas acciones ya tienen efectos directos sobre la movilidad y servicios básicos de la población.
Impacto en energía y transporte
La agencia iraní Mehr informó de ataques en la estratégica isla de Jark, clave para exportaciones de petróleo. Por esa terminal sale cerca del 90% del crudo iraní, con una capacidad de hasta 1,6 millones de barriles diarios hacia mercados asiáticos.
Además, todos los trenes hacia y desde Mashhad fueron cancelados tras advertencias de seguridad. Una carretera clave entre Tabriz y Teherán también fue cerrada, afectando la logística interna del país. Estas interrupciones reflejan el impacto inmediato del conflicto en la economía y el transporte.
Reacciones y lo que sigue
Lo que se sabe es que Estados Unidos ha condicionado su ofensiva a la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio global de petróleo. Irán, hasta ahora, no ha dado señales de ceder, mientras mantiene restricciones internas como el corte de internet en varias zonas.
Lo que falta por confirmar es el alcance real de los ataques y si se concretará la ofensiva masiva anunciada por Trump en las próximas horas. La amenaza de una “demolición completa” de Irán mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras el mundo observa si esta advertencia se convierte en una acción militar sin precedentes.
Adrián Cárdenas
Editor de Noticias







