Policía ejecuta operativos contra Los Lobos y Los Choneros y decomisa droga, dinero y una avioneta en Guayas
Dos operativos contra estructuras del narcotráfico dejaron detenidos, cocaína y dinero en efectivo, mientras la Policía busca desarticular sus conexiones internacionales.

La Policía Nacional ejecutó durante la madrugada de este miércoles los operativos Jericó y Factoría contra las organizaciones criminales Los Choneros y Los Lobos. Las intervenciones se realizaron simultáneamente en varias provincias y fueron resultado de investigaciones desarrolladas durante meses.
Las autoridades reportaron 43 detenidos entre ambas operaciones, además de allanamientos, vehículos y armas incautadas. En el operativo Factoría fueron identificados tres presuntos cabecillas de Los Lobos, señalados por sus posibles vínculos con redes internacionales de narcotráfico.
Un golpe a las rutas del narcotráfico
Uno de los principales hallazgos ocurrió en Durán, donde los agentes localizaron cinco vehículos que transportaban aproximadamente una tonelada de cocaína. También encontraron una avioneta y un sitio utilizado para almacenar combustible destinado a aeronaves.
La investigación señala que Los Lobos tendrían conexiones con el Cártel Jalisco Nueva Generación de México. En la operación también participaron agentes de la DEA y del Comando Sur de Estados Unidos, según información de la Policía.
El operativo Jericó se concentró en Los Choneros y se desplegó en Guayaquil, Esmeraldas y Manabí. Según la Policía, esta estructura habría utilizado rutas desde la frontera norte para ingresar marihuana y trasladarla posteriormente hacia Guayaquil para su distribución.
La investigación sobre esta organización duró aproximadamente un año y permitió identificar el ingreso de alrededor de una tonelada y media de marihuana mediante esa modalidad. Las autoridades consideran que los resultados afectan cadenas logísticas utilizadas por grupos criminales para movilizar drogas dentro y fuera del país.
Los operativos se producen mientras el Gobierno mantiene una estrategia de intervención contra organizaciones vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado. El decomiso de dinero, droga, vehículos y una aeronave apunta a afectar no solo a los ejecutores, sino también a la infraestructura utilizada por estas redes.








