FEF y LigaPro abren una tregua tras años de enfrentamientos
La tregua entre FEF y LigaPro reduce la confrontación, pero también plantea dudas sobre acuerdos políticos y deportivos en el fútbol ecuatoriano.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y LigaPro han reducido su confrontación después de años de enfrentamientos entre Francisco Egas y Miguel Ángel Loor, en un acercamiento que podría modificar la relación entre ambas instituciones. El cambio ocurre mientras persisten disputas sobre la organización de los torneos y el futuro político del fútbol ecuatoriano.
La ruptura entre Egas y Loor se profundizó en 2020, después de que Egas fuera removido temporalmente de la presidencia de la FEF y LigaPro mostrara respaldo a Jaime Estrada. Tras su restitución, Egas mantuvo una posición distante frente a Loor, mientras el titular de LigaPro respaldó posteriormente la candidatura de Esteban Paz a la presidencia de la Federación.
El origen del enfrentamiento institucional
La candidatura de Paz no consiguió el respaldo mínimo necesario para formalizar su lista, pero el conflicto entre las dos instituciones continuó. La disputa también tuvo consecuencias deportivas, especialmente por la falta de coordinación en calendarios, torneos y competencias que involucran a clubes ecuatorianos.
La actual tregua cambia ese escenario. La FEF y LigaPro han dejado de protagonizar algunas de las confrontaciones públicas que marcaron los últimos años, mientras los clubes siguen enfrentando problemas relacionados con la planificación de la temporada y la organización de competencias.
Las dudas detrás del acercamiento
El cambio también genera interrogantes sobre posibles acuerdos políticos. Entre ellos está la posibilidad de que LigaPro influya en la postura de Esteban Paz frente a los reclamos que mantiene, así como un eventual entendimiento sobre la continuidad del convenio mediante el cual la FEF cede competencias a la organización de los clubes.
Otro punto bajo discusión es la creación de un nuevo torneo que podría generar ingresos adicionales para las instituciones. Para los clubes, una mejor coordinación podría facilitar la planificación deportiva; sin embargo, añadir más partidos también podría aumentar la carga de un calendario que ya concentra numerosas competencias.
Qué puede cambiar desde ahora
Lo que se sabe es que ambas organizaciones han reducido sus diferencias públicas y existe una disposición para trabajar con mayor coordinación. Lo que falta por confirmar es si esta tregua se traducirá en acuerdos concretos sobre calendarios, nuevos torneos, el convenio de cesión de competencias o las disputas políticas pendientes.
Por ahora, el desenlace dependerá de las decisiones que adopten Egas y Loor en los próximos meses. Si la FEF y LigaPro convierten la tregua en acuerdos deportivos verificables, el cambio podría tener efectos directos en la organización de las competencias y en el funcionamiento del fútbol ecuatoriano.









